En el segmento Conexión Financiera de Eco News, el economista Carlos Araúz analiza cómo la Inteligencia Artificial (IA) está transformando el mundo del trabajo y desafiando las estructuras laborales tradicionales, imponiendo nuevos retos a distintas profesiones y obligando a replantear estrategias de talento.
Nuevas capacidades
Además, los cambios en la naturaleza del trabajo han dado lugar a los llamados “supertrabajos”, que combinan habilidades tradicionales con nuevas capacidades impulsadas por la tecnología. Este fenómeno exige una evolución en el liderazgo corporativo del siglo XXI. Para Araúz, no reconocer esta transformación y no adaptar los modelos de gestión sería un grave error que pondría en riesgo la competitividad de cualquier empresa.
El nuevo líder debe ser capaz de navegar en un entorno de ambigüedad e incertidumbre, pero también dominar habilidades clave como la inteligencia emocional y la integración de herramientas tecnológicas. La combinación de estos factores será determinante para el éxito en un mercado laboral en constante cambio.
Modelos colaborativos
El concepto del gran conquistador de masas laborales ha quedado atrás. En su lugar, los modelos colaborativos han tomado protagonismo, midiendo el rendimiento no por el brillo individual, sino por el éxito del grupo. Pero, ¿cuándo y por qué se produjo este cambio radical en la cultura del trabajador moderno?
Según el Informe Económico de Carlos Araúz, esta transformación responde a una evolución en la gestión corporativa, donde factores como la presión por alcanzar metas a toda costa, la falta de equidad de género y la necesidad de espacios laborales más inclusivos han alterado profundamente estructuras que parecían intocables en el siglo XX.
Clave del éxito empresarial
Modelos tradicionales de recompensas, retribuciones y compensaciones han sido rediseñados, no solo para atraer talento, sino para retenerlo a través de una conexión más genuina con los empleados. En este nuevo entorno, la inteligencia artificial se posiciona como una herramienta clave. Sin embargo, lejos de deshumanizar el trabajo, podría fortalecer el valor de lo emocional, potenciando la forma en que las personas se vinculan con sus funciones y con sus equipos.
Para Araúz, gestionar el talento en esta era requiere una estrategia clara: recompensas alineadas con expectativas reales y un liderazgo basado en la conexión emocional. La clave del éxito empresarial ya no está en la competencia individual, sino en la capacidad de construir equipos cohesionados y resilientes en un mundo laboral en constante evolución.
A continuación su reflexión económica:
Un grupo liderato por Elon Musk quiere comprar Open AI (el de Chat GPT) por $100 mil millones de dólares - un tanto más que toda la economía panameña. Para algunas personas, sentir el despertar del día es más de media batalla ganada. Es así cómo llegamos a la batalla de hoy en gestión del talento humano que nos esquiva el entendimiento tradicional ya que se acaban los espacios para los llamados de atención enérgicos, las fechas topes para la entrega de reportes o los memos al archivo de personal por tardanzas recurrentes. Esta obsesión que empuja a la inteligencia artificial recibió un potente sacudón hace algunas semanas con la llegada de DEEPSEEK - la competencia desarrollada en China que parece ser tan potente pero mucho más económica.
La evolución de los trabajos, de la inteligencia artificial, de la tecnología en todo sentido exige nuevas habilidades y un aprendizaje constante. Las empresas requieren una cultura que incentive el aprendizaje continuo y el enfoque a ayudar a las personas a que identifiquen áreas de oportunidad y mejora. Lo que no deja de ser cierto es que la tendencia profesional cotidiana se verá afectada por lo artificial de la inteligencia pero exige un relevante espacio para lo humano.
Es entender de mejor manera las aspiraciones de los trabajadores sin dejar de hacer relevante el impacto que tiene la organización en lograr una mejor sociedad a través del trabajo que cada quien aporta. Todo está cambiando y quizás si nos sacudimos errores del pasado, tendremos chance de luz y claridad en el manejo de nosotros, de lo humano.