La falta de planificación, los atrasos en obras, el endeudamiento de los usuarios y la creciente demanda de agua potable son parte de los múltiples desafíos que enfrenta el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN). Así lo expresó Julia Suira, miembro de su junta directiva, subrayó la urgencia de fortalecer esta institución que, según dijo, “es de vida”.
Falta de inversión y planificación en el IDAAN
Suira reconoció que el IDAAN arrastra una deuda técnica y operativa desde hace años. Citó como ejemplo la reciente reparación en la planta potabilizadora de Chilibre, donde una pieza clave llevaba décadas sin reemplazo. “Eso no es barato”, afirmó, y recordó que el sistema carece de protección para responder a fallas eléctricas, lo que agrava las interrupciones en el suministro.
Panamá ya no es el país de los años 60, advierte. El crecimiento desordenado, sobre todo hacia Arraiján y La Chorrera, ha generado asentamientos sin cobertura formal de agua potable. “Es imposible que el IDAAN corra a instalar redes donde no hay planificación”, sostuvo.
Soluciones temporales y focos de corrupción
La apertura de pozos y el uso de carros cisterna han sido algunas medidas para paliar la crisis. No obstante, Suira advirtió que estas no son soluciones sostenibles. “¿Tú sabes cuántos millones gasta el IDAAN en carros cisterna?”, cuestionó.
Además, denunció prácticas corruptas en la distribución de agua: camiones que facturan por cuatro viajes, pero solo hacen dos. “Eso se eliminó y se está corrigiendo”, aseguró, aunque admitió que aún queda mucho por hacer.
El rol del Estado y necesidad de liderazgo
Para Suira, el problema de fondo es que el IDAAN no tiene plena autonomía y depende del Ejecutivo para avanzar. “Es el presidente el que debe sentarse y decir: ‘esto se va a hacer así’, porque él es quien tiene la rienda del país”, expresó.
También reclamó la falta de control sobre proyectos urbanísticos. Criticó que se autoricen construcciones de hasta 500 viviendas sin asegurar la infraestructura para el abastecimiento de agua. “Eso no tiene sentido. El promotor debe asumir parte del costo de las redes”, dijo.
El reto sigue
Frente al futuro, Suira insistió en que se necesita voluntad política, presupuesto y una mejor comunicación institucional. “El director explica en televisión, pero la gente no cree. Lo que quiere es agua. Todos queremos agua”, concluyó.