Las autoridades de Costa Rica recibieron este martes el segundo vuelo de migrantes deportados desde Estados Unidos, en el cual viajaron 65 personas de Nepal, China, Rusia, India y Congo, entre ellos 16 menores de edad.
Posteriormente, los migrantes son trasladados en autobuses unos 300 kilómetros hasta el Centro de Atención Temporal para Migrantes (CATEM) ubicado en la localidad de Corredores, fronteriza con Panamá, donde se realiza un abordaje "integral" con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
En el CATEM los migrantes recibirán acompañamiento médico y psicológico, servicio de traducción, alimentación y acompañamiento de instituciones estatales costarricenses, pero no podrán salir de las instalaciones por motivos de seguridad.
El vuelo de este martes se suma al que llegó el pasado 20 de febrero con 135 migrantes de Afganistán, Armenia, Azerbaiyán, China, Georgia, Ghana, Irán, Jordania, Kazajistán, Rusia, Turquía, Uzbekistán y Vietnam.
El director de Migración comentó que las autoridades están por finalizar las entrevistas de esas 135 personas y que por el momento ninguna ha solicitado refugio en Costa Rica.
Según el Gobierno costarricense, los costos de la atención de los migrantes correrán por parte de Estados Unidos y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), hasta que puedan retornar a sus respectivos países en vuelos costeados por el Gobierno estadounidense.
Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en enero pasado se han endurecido las políticas migratorias, lo que incluye deportaciones y redadas en las calles de ese país.