“La educación está secuestrada por la política”, afirmó Ariel Hughes, vocero de la Asociación Nacional de Padres de Familia (ANPAFA), al referirse al conflicto entre el Ministerio de Educación (MEDUCA) y los gremios docentes por llamados a huelga. Según Hughes, el mayor perjudicado sigue siendo el estudiante, mientras las autoridades y los educadores se enfrentan.
Retos de la educación nacional
El dirigente reconoció que la población vive un momento difícil desde lo económico, con una alta tasa de informalidad que obliga a los panameños a pensar en el sustento diario antes que en la protesta. Aun así, subrayó que la educación no puede ser rehén del enfrentamiento político.
Desde ANPAFA, dijo, han intentado tomar acciones para no perder el año escolar. “Hicimos una asamblea general nacional y compartimos plataformas educativas gratuitas para apoyar la continuidad del aprendizaje”, comentó Hughes.
También hizo un llamado directo a los padres de familia que “juegan vivo”, moviendo a sus hijos entre centros educativos sin seguir el proceso adecuado. “Tenemos que ser coherentes. El juega vivo y la corrupción son parte del atraso del país”, advirtió.
Finalmente, criticó la falta de preparación de la ministra de Educación durante su reciente comparecencia ante el pleno legislativo. “No estamos ante una administración sólida. Ni en lo público ni en lo particular se está resolviendo la educación”, lamentó Hughes.